Una infografía de salud en Pinterest puede llamar la atención, pero su diseño no demuestra que sus consejos sean correctos. Antes de compartirla o aplicarla, conviene abrir la fuente y comprobar quién la escribió y qué evidencia ofrece.
Una imagen no permite diagnosticar una carencia
No deduzcas qué vitamina necesitas a partir de una tabla de síntomas publicada en una red social. Esa imagen no evalúa tu situación personal. Si tienes dudas sobre síntomas o suplementos, consulta a un profesional sanitario antes de tomar decisiones.
Comprueba cinco puntos
- Autoría: identifica a la persona o institución responsable y sus credenciales.
- Propósito: distingue una explicación de un anuncio que intenta vender un producto.
- Fuentes: busca referencias que puedas abrir y revisar.
- Fecha: comprueba cuándo se escribió o revisó la información.
- Contexto: contrasta lo que dice con otras fuentes sanitarias fiables.
Cómo reconocer una promesa exagerada
Desconfía de las curaciones garantizadas, de un remedio que sirve para todo o de recomendaciones que no explican sus límites. Que un contenido tenga muchos guardados no sustituye la revisión de sus fuentes.
Antes de compartir un Pin
Si no puedes comprobar su origen, evita reenviarlo como una recomendación. Puedes guardar la pregunta que te ha surgido y consultar después una fuente sanitaria reconocida. Si visitas una página que solicita datos personales, revisa también quién los recogerá y para qué.
Dónde ampliar la información
MedlinePlus, de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, ofrece una guía para evaluar información sanitaria. El artículo enlazado explica cómo revisar sitios web y publicaciones en redes sociales. La información de este blog no sustituye una consulta profesional.




0 comentarios:
Publicar un comentario